[English-Español] CÓMO CAMBIAN LOS HÁBITOS EN CONSUMO DE ALIMENTOS
| How to change habits in food consumption How to change habits in food consumption The Research Institute of Food Technology launched a survey to collect information on changes in consumer behavior during the pandemic. Preliminary results showed that the vast majority of respondents changed the usual form of buying food and adopted preventive measures to sanitize during isolation. Monday July 6, 2020 On March 20, 2020 was declared the social, preventive and compulsory isolation as a measure to curb the spread of the SARS-CoV-2 virus as major routes of transmission are through contact with infected people or surfaces or objects contaminated. In this context, the need to study the effects of quarantine on various aspects of food and information to enable the different actors in the chain Agrifood National thinking solutions and adopt good hygiene practices to minimize contagion and ensure safety products. Therefore, Carolina Maitia and Trinidad Soteras, members of the processing area, Physical and Sensory Analysis of the Institute of Food Technology (ITA) -dependent the Research Center agroindustrial put together a survey to identify signs of behavioral changes in consumers, that could be triggered as a result of isolation in relation to supply and grocery consumer behavior. According Trinidad Soteras a specialist in quality and food safety of the ITA- "the purpose of the investigation, which continues to be expanded, focuses on understanding current and future needs of consumers and are expected to be useful for the whole chain value ". The survey is conducted anonymously and the call is still open to collect information from 1,000 households. From a preliminary report, which includes responses from 430 people from 14 provinces of the country, summarizes the main points of interest. In most of the households surveyed, about 85%, the usual mode of buying food modified by multiple factors. Approximately 60% of consumers said disadvantages suffered in the acquisition of certain supplies and indicated as the main reason the lack of shops nearby. However, in similar proportions, the inability or fear to go out shopping, economic issues, closing shops and other non-detailed specific causes noted. Concern about the transmission through the materials used throughout the food chain acquisition (bags, containers, boxes, etc.) was reflected in the 69% of respondents. 90% of households preventive measures were taken regarding the conditioning of shopping, standing out as sanitizing bleach, followed by alcohol, soap and detergent. Concerns about food as possible vehicles of the virus manifested by 58% of respondents, being present more in people between 51 and 60 years. Fresh produce for consumption without cooking container and exposed without outlets (such as fruits and vegetables) were the ones that generated more concern in this regard. The most marked decrease was observed consumption in ready-to-eat, followed by frozen products, snacks, soft drinks and juices, nuts, candies, preserves, cheeses and cold cuts. Referring to meals prepared and ready to eat, 71% admitted to having reduced their consumption, for reasons such as greater availability of time to cook, fear of contagion and economic. thinking strategies Consumers concerns expressed in the survey are key inputs for agrifood systems thinking strategies. It would be possible that these changes continue accentuating evolves as local and global scenario, and marketing chains to be adapted, either with a new scheme to strengthen trade logistics or online. The fear of the spread of the SARS-CoV-2 through the food chain poses a major challenge and the biggest impact is observed on fresh unpackaged products displayed in retail outlets and prepared foods ready to eat. "This reality should be approached rationally several approaches. the importance of dissemination of information and education campaigns on food and SARS-CoV-2 that comprehensively address the proper handling of food stands, "he said Soteras. Moreover, Soteras added that "care must be taken with products consumed fresh and are sold without packaging are the same and should be incorporated to avoid any contamination prior to the pandemic." According to preliminary results, it is possible to expect changes in the way marketing of fruits and vegetables. In the case of products they slice and pack, the effect of nonthermal technologies evaluates applying UV radiation, ozone, water electroactivada and other strategies to ensure safety to the possibility of contamination during these stages. Link to the survey | Cómo cambian los hábitos en consumo de alimentos Cómo cambian los hábitos en consumo de alimentos El Instituto de Investigación Tecnología de Alimentos lanzó una encuesta para recolectar información sobre los cambios de comportamientos en los consumidores durante la pandemia. Resultados preliminares arrojaron que la gran mayoría de los encuestados modificaron la modalidad habitual de compra de alimentos y adoptaron medidas preventivas para higienizarlos durante el aislamiento. lunes 06 de julio de 2020 El 20 de marzo de 2020 fue decretado el aislamiento social, preventivo y obligatorio como medida para frenar la propagación del virus SARS-CoV-2, ya que las principales vías de transmisión son por contacto con personas infectadas o con superficies u objetos contaminados. En este contexto, surge la necesidad estudiar los efectos de la cuarentena sobre los diversos aspectos de la alimentación y obtener información que permita a los distintos actores de la Cadena Agroalimentaria Nacional pensar soluciones y adoptar buenas prácticas de higiene a fin de minimizar los contagios y asegurar la inocuidad de los productos. Por esto, Carolina Maitía y Trinidad Soteras, integrantes del área de Procesamiento, Análisis Físicos y Sensoriales del Instituto Tecnología de Alimentos (ITA) –dependiente del Centro de Investigación de Agroindustria– armaron una encuesta con el fin de identificar indicios de cambios de comportamiento en los consumidores, que pudieran haberse desencadenado como consecuencia del aislamiento en relación con el abastecimiento y la conducta de consumo de comestibles. Según Trinidad Soteras –especialista en calidad e inocuidad agroalimentaria del ITA– "el objetivo de la investigación, que continúa siendo ampliada, se centra en la comprensión de las necesidades actuales y futuras de los consumidores y se espera que sea de utilidad para toda la cadena de valor". La encuesta se realiza de forma anónima y la convocatoria aún se encuentra abierta para recolectar información de 1000 hogares. A partir de un informe preliminar, que incluye respuestas de 430 personas de 14 provincias del país, se resumen los principales puntos de interés. En la mayor parte de los hogares encuestados, cerca del 85 %, se modificó la modalidad habitual de compra de alimentos por múltiples factores. Aproximadamente el 60 % de los consumidores manifestó sufrir inconvenientes en la adquisición de determinados suministros e indicaron como principal motivo la falta de comercios de cercanía. Sin embargo, y en similar proporción, se señaló la imposibilidad o temor de salir a realizar compras, cuestiones económicas, el cierre de comercios específicos y otras causas no detalladas. La preocupación por el contagio a través de los materiales utilizados a lo largo de la cadena de adquisición de alimentos (bolsas, envases, cajas, etc. ) se vio reflejada en el 69 % de los encuestados. En un 90 % de los hogares se adoptaron medidas preventivas con respecto al acondicionamiento de las compras, destacándose como sanitizante la lavandina, seguida por el alcohol, el jabón y el detergente. La inquietud por los alimentos como posibles vehículos del virus se manifestó en un 58 % de los encuestados, encontrándose presente en mayor medida en personas de entre 51 y 60 años. Los productos frescos para consumo sin cocción y expuestos sin envase en los puntos de venta (como frutas y hortalizas) fueron los que generaron más preocupación en este sentido. La disminución de consumo más marcada se observó en los alimentos listos para consumir, seguidos por los productos congelados, snacks, bebidas gaseosas y jugos, frutos secos, dulces, conservas, quesos y fiambres. En referencia a comidas preparadas y listas para consumir, el 71 % admitió haber reducido su consumo, por motivos como la mayor disposición de tiempo para cocinar, el temor al contagio y económicos. Pensar estrategias Las inquietudes que los consumidores manifiestan en la encuesta son insumos claves para que los sistemas agroalimentarios piensen estrategias. Sería posible que estos cambios continúen acentuándose conforme vaya evolucionando el escenario local y mundial, y que las cadenas de comercialización deban adaptarse, ya sea con un nuevo esquema de logística o fortaleciéndose el comercio on-line. El temor al contagio del SARS-CoV-2 a través de la cadena de alimentos plantea un gran desafío y el mayor impacto se observa sobre los productos frescos expuestos sin envase en los puntos de venta y los alimentos preparados listos para consumir. "Esta realidad debería ser abordada de manera racional desde varios enfoques. Se destaca la importancia de la difusión de campañas informativas y educativas sobre los alimentos y el SARS-CoV-2 que aborden integralmente el manejo adecuado de los alimentos", recalcó Soteras. Por otra parte, Soteras agregó que "los cuidados que hay que tener con los productos que se consumen en fresco y se comercializan sin envase son los mismos que ya deberíamos tener incorporados para evitar cualquier contaminación previa a la pandemia". Según los resultados preliminares, es posible esperar cambios en la forma de comercialización de frutas y hortalizas. En el caso de productos que se fraccionan y envasan, se evalúa el efecto de tecnologías no térmicas como aplicación de radiación UV, ozono, agua electroactivada y otras estrategias para asegurar la inocuidad ante la posibilidad de contaminación durante esas etapas. Link a la encuesta |